En Ovalle, la diferencia entre un proyecto que avanza y uno que se estanca suele estar bajo la superficie. Hemos visto cómo el agua subterránea sorprende a equipos que no dimensionaron bien la conductividad hidráulica del terreno. El ensayo de permeabilidad en campo, ya sea Lefranc para suelos o Lugeon para macizos rocosos, es la herramienta que permite cuantificar ese parámetro de forma directa, sin extrapolaciones de laboratorio que en la cuenca del Limarí pueden alejarse de la realidad. La geología local, con sus terrazas fluviales y rocas volcánicas fracturadas, exige mediciones in situ para diseñar sistemas de drenaje en faenas mineras o calcular la infiltración en tranques agrícolas. Un dato mal estimado deriva en sobrecostos de bombeo o, peor aún, en fallas de estabilidad por presiones intersticiales no previstas. Complementamos estos ensayos con sondajes SPT para correlacionar permeabilidad con estratigrafía, y con permeabilidad in situ en suelos finos donde se requiere precisión milimétrica.
Un Lugeon por encima de 5 UL en roca fracturada cerca del embalse Recoleta puede cambiar completamente el diseño de la pantalla de impermeabilización.
Notas del área
Ovalle creció abrazando el río Limarí, y con los años, la expansión agrícola y minera ha llevado las obras a terrenos donde el control del agua es crítico. Ignorar un ensayo de permeabilidad en estos valles puede salir caro. Las terrazas fluviales, aparentemente firmes, a menudo esconden paleocanales con gravas limpias de alta permeabilidad que actúan como drenes naturales. Si se construye una fundación sin caracterizar ese flujo, el agua puede generar sifonamiento durante excavaciones profundas o, en el caso de un tranque de relaves, una vía de fuga no detectada. En roca, subestimar la absorción Lugeon lleva a inyecciones de impermeabilización mal dimensionadas, con sobreconsumo de lechada o pantallas insuficientes. Nuestro equipo técnico aplica los criterios del USBR y de Houlsby para interpretar los resultados, asegurando que el modelo hidrogeológico no sea un punto ciego en la memoria de cálculo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el costo de un ensayo de permeabilidad tipo Lefranc o Lugeon en Ovalle?
Depende de la profundidad del tramo a ensayar y de la accesibilidad del equipo de perforación. Para un ensayo Lefranc o Lugeon estándar en la zona de Ovalle, el rango de precio suele estar entre $256.000 y $519.000, incluyendo la ejecución en terreno y el informe de interpretación.
¿En qué tipo de suelo se aplica el ensayo Lefranc?
El Lefranc se aplica en suelos granulares y cohesivos por debajo del nivel freático o en zona no saturada. Es ideal para las gravas arenosas y limos de las terrazas del Limarí. La clave es asegurar un buen filtro de grava en la zona de ensayo para evitar la colmatación.
¿Qué indica un valor Lugeon alto en roca?
Un valor superior a 3-5 UL (unidades Lugeon) indica un macizo rocoso con fracturas abiertas o interconectadas. En términos prácticos, eso significa que la roca absorbe agua a un ritmo considerable, lo que suele requerir inyecciones de impermeabilización si se va a construir un túnel o un estanque.
¿Cuánto tiempo toma ejecutar un ensayo de permeabilidad en terreno?
Considerando la perforación previa y la limpieza del sondeo, un ensayo Lefranc puede completarse en 2 a 4 horas. El Lugeon toma al menos 1 hora por tramo de 3 a 5 metros, ya que requiere estabilizar la presión en varios escalones según el procedimiento de Houlsby.
¿Por qué no basta con un ensayo de permeabilidad de laboratorio?
Porque una muestra pequeña no representa las discontinuidades, fisuras o lentes de material grueso que controlan el flujo real en el terreno. En Ovalle, donde los aluviales tienen bolones y las rocas están fracturadas, el valor de campo puede ser órdenes de magnitud mayor que el de laboratorio.