Ovalle creció sobre los sedimentos de la cuenca del Limarí, donde la interacción entre el río y las terrazas aluviales define lo que se construye. Con más de 120.000 habitantes y una expansión agrícola y minera que presiona la infraestructura eléctrica, entender la resistividad del subsuelo dejó de ser un complemento técnico para volverse una necesidad operativa. Nuestro equipo de laboratorio ejecuta Sondeos Eléctricos Verticales (SEV) con arreglos Schlumberger y Wenner, calibrando cada perfil con el contexto geológico local. La resistividad eléctrica no solo orienta el diseño de mallas de puesta a tierra; también delimita napas, identifica zonas de saturación y apoya la caracterización geotécnica en un valle donde los suelos cambian drásticamente entre el lecho fluvial y las laderas de cerro.
Un SEV bien ejecutado en el valle del Limarí revela la interfaz agua dulce-agua salobre a más de 80 metros, dato crítico para pozos y mallas de tierra.
Notas del área
Entre la terraza baja de la Alameda y los suelos más competentes del sector El Mirador, la resistividad eléctrica puede variar en un factor de diez en menos de 300 metros de distancia. Diseñar una malla de puesta a tierra sin reconocer esa transición conduce a valores de resistencia de dispersión fuera de norma, poniendo en riesgo equipos y personas. Hemos medido sectores en la ribera sur del Limarí donde la napa freática somera —a menos de 4 metros— desploma la resistividad a menos de 15 ohm-m, mientras que en las laderas de cerro con relleno granular seco los valores trepan por encima de los 400 ohm-m. Un SEV puntual en el emplazamiento exacto de la subestación o del aerogenerador evita sobredimensionar el sistema de tierra o, peor aún, dejarlo subdimensionado frente a una falla. La NCh433 exige que las instalaciones eléctricas soporten la demanda sísmica, y una malla de tierra mal calculada en suelo salino acelera la corrosión galvánica de forma silenciosa.
Preguntas frecuentes
¿Qué profundidad alcanza un SEV en los suelos del valle de Ovalle?
Con la apertura AB/2 máxima de 200 metros que manejamos, la profundidad efectiva de investigación ronda los 60 a 80 metros. En la terraza fluvial del Limarí eso suele atravesar todo el paquete sedimentario hasta el basamento rocoso.
¿El SEV sirve si el terreno tiene muchas piedras en superficie?
Sí, pero requiere preparación. En zonas pedregosas de Ovalle, como ciertos predios de Limarí Alto, humedecemos el punto de electrodo y a veces retiramos la capa superficial suelta para asegurar contacto. Si la roca es continua, complementamos con una calicata somera para clavar bien los electrodos.
¿Cuánto cuesta un sondeo eléctrico vertical en Ovalle?
El costo varía según la profundidad requerida y la accesibilidad. Un SEV estándar con arreglo Schlumberger y AB/2 de 200 m se sitúa en el rango de $263.000 a $430.000, incluyendo el informe de interpretación con curvas de resistividad verdadera.
¿Qué norma rige la medición de resistividad para puesta a tierra en Chile?
Seguimos la guía NCh 3328 para la ejecución del método DC y la IEEE Std 81 para el cálculo de resistencia de puesta a tierra. Adicionalmente, la NCh433 exige que las instalaciones eléctricas mantengan integridad durante un sismo, lo que incluye el sistema de tierra.